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Imágenes Populares en la Pintura de

Amílcar Mendieta

Oriundo de Diriamba, Nicaragua, este artista contribuye a darle a la plástica latinoamericana una presencia mundial, ya que su reconocimiento ha trascendido las fronteras de nuestro Continente

Vicente Anaya Leal

Uno de los más importantes pintores de Nicaragua, en este momento, es Amílcar Mendieta Baltodano, cuya obra comenzó a tener difusión nacional en su país cuando en 1987, se montó un exposición itinerante y, dos años más tarde, se le abrieron las puertas del mundo a partir de exponer en Suecia.

Inicio y despegue

Por supuesto que este pintor, artista nato en todos los sentidos, había empezado mucho antes su trabajo plástico, y ya en 1973, cuando tenía 14 años de edad, montaba una exposición en su natal Diriamba, a través del grupo cultural Tohil que el pintor contribuyó a fundar.

Con el tiempo, Amílcar Mendieta tuvo muchas exposiciones más en su país y en el extranjero (Estados Unidos, Alemania, Francia, Japón, Colombia y otros), además de reconocimientos y premios, como el haber obtenido el primer lugar en el certamen internacional al que convocó el gobierno francés en 1989, en el que se presentaron pinturas para conmemorar el bicentenario de la Revolución Francesa (la obra con la que ganó Amílcar de la Revolución Francesa).

 

¿Y qué tiene la pintura de Amílcar Mendieta, qué estilo es, qué la caracteriza?  Su obra ha sido llamada "arte primitivista", incluso así se han titulado algunas de sus exposiciones: en realidad la raíz de este estilo de pintura está en todos los pueblos del mundo, y siempre ha existido en sus múltiples formas en ocasiones llamadas arte primitivo o popular, presentado muchas como artesanía, y los ejemplos maravillosos cunden en continentes como Asia, África, Oceanía y América.  Este arte en Francia fue llamado naive (término que se traduce como ingenuo), y uno de sus principales exponentes fue Henri Rousseau (1844-1910), apodado El Aduanero,  con maravillosas imágenes de animales, plantas y gente en la vida cotidiana.  También entro los siglos XIX y XX el campesino ucraniano Pirosmany fue considerado un artista naive, creador de animales bellos y fantásticos en las estepas campiranas, un pintor extraordinario que en su tiempo fue casi ignorado (sólo tuvo una exposición urbana con más ataques que recocimientos) terminando sus días en el ostracismo.

 

Opiniones de la crítica

De Amílcar Mendieta en una publicación de Nicragua el crítico de arte Jaime Serrano Mena escribió:  "La pintura primitiva, temática de Mendieta, es por excelencia dirversa, llena de colorido, vivencial y analítica.  Y hay simplicidad y movimiento, y las ideas fluyen en el canto colorido de los trazos, delíneados por los rasgos suaves e imperceptibles del pincel.

"Mendieta con el pasar de los años se confirma como un gran pintor.  De trazos bien definidos, con uso de colores bien equilibrados sus cuadros tórnanse miniaturas de paisajes, parejas, barrios de nuestro territorio con una agradable musicalidad de tonos y celajes.  Elude lo repetitivo con la variedad de temas que desarrolla, evitando el craso error de lo comercial.

"Con primitiva mirada, las pinceladas coloridas van ruborizando el apacible horizonte volcánico y en mil colores de flores las cadenas delicadas se confunden en los distintos paisajes tropicales.  Ora, por las fiestas populares y los detalles esquineros que aparecen en cada rincón.  ¡Oh imaginación!  Adonis, ruborizando las mejillas de la Giogonda.  El océano y la selva de la gran Anaconda y el puma.  La tierra de la Malinche, de los lagos y volcanes, de la cegueras y las leyendas, de la Purísima, de Rubén Darío y los ríos, de la serpiente emplumada".

 

Un recorrido por el País del Sol Naciente

En 1993 Amílcar Mendieta fue invitado al Japón, llevando una muestra de su obra que recorrió varias ciudades de Paris del Sol Naciente, además de que el artista tuvo ocasión de pintar un mural en el Hotel Sun Place de la ciudad de Nagoya.  Acerca de este viaje y el mural, Jaime Serrano Mena escribió:  "Descubriendo el Japón, con un lienzo y pinceles el artista nicaragüense Amílcar Mendieta viajó al Lejano Oriente a embeberse de otra cultura.  Como un bonsai solitario en ese extraño país, nuestro pintor recorrió las hermosas islas en intercambio cultural a invitación de la señora Ikue Komatsu.  Y entre lo milenario de Osaka, Kioto, Tokio, anduvo, ocasión que le permitió pintar un mural..."

"Descubre nuevas visiones del contexto y las plasma con gran maestría en los lienzos multicolores.  Jardín de infinitas flores tropicales y destellos de luz que se acercan al firmamento partido por un arcoiris de esperanza y ensueño.  Así, entre óleo y acrílico el pintor sueña con el país del arroz, del sushi, el sake y el bambú, sin dejar de recordar la arquitectura religiosa y admirar y reverenciar al Buda de Kamakura, para luego perderse en los jardines de cerezos."

Es indudable que la obra plástica de Amílcar Mendieta no sólo tiene importancia en su país, sino que ya su alcance ha desbordado las fronteras de América.

Colofón

Amílcar Mendieta, un pintor cuyo arte contribuye a poner muy en alto la cultura de Nicaragua.



 

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