¡Matateco Dio mispiales Diriamba!

 English Version

Portada / Turismo / Cultura / Deportes /  Centros de Estudios / Restaurantes / Hoteles / Arte Culinario / Bienes Raíces / Hospitales / Contáctenos

 El Reloj de Diriamba

La Torre del Reloj es el punto de referencia de los habitantes de la ciudad de Diriamba.  No existe en Diriamba una dirección que no tome como punto de referencia al reloj.   Por ejemplo, del reloj una cuadra al norte se encuentra el Teatro González; del reloj cinco cuadras abajo está la Basílica y del reloj tres cuadras abajo se encuentra la ferretería de Luis León.

El reloj es considerado, después de la Basílica menor de San Sebastián, el segundo icon de la ciudad.   La idea inicial de construir una torre se remonta a 1904 durante el fuerte comercio que hubo entre Nicaragua y Europa en la época del oro del café.  Un grupo de ciudadanos ilustres de la ciudad impulsaron la idea, entre ellos Alejandro Alemán y María de Pilar González.  La construcción de la Torre fue iniciada en 1932 y finalizada en 1935 durante la administración de los alcaldes Boanerges Bendaña, Jorge Báez, Alfredo Alemán y Pedro Zeledón.    La obra estuvo diseñada y supervisada en su construcción por el Ing.  Assad K. Zogaib y encargada a la Compañía Constructora de Dambach y Gutier quien también construyó el Instituto La Inmaculada.

La altura total de la torre es de 15.5 metros. La estructura tiene más ancha la base que la cúpula. Su costo fue de siete mil córdobas de entonces y fue inaugurada por el presidente Juan Bautista Sacasa. Hay más de 100 pasos a la cámara principal, donde se encuentra el reloj que fue importado de Alemania.  En el segundo piso se ubica la máquina que ha estado funcionando sin interrupción por más de siete décadas.  Dos cables de acero se encargan de hacer sonar las campanas y una enorme lámpara que cuelga de otros cables ilumina las carátulas para que en la noche los ciudadanos puedan apreciar la hora desde cualquier distancia.  El reloj deja escuchar su campanada a una distancia de cuatro kilómetros.


"En el sitio que hoy ocupa el reloj público, formaba una especie de doseles tendidos de norte a sur conformando pequeños declives en sinclinal entre quebradas y promontorios, cubiertos por árboles, hierbas y matorrales que como rodelas sostenían los embates de la naturaleza,  amortiguaban temporales, y tormentas de las épocas lluviosas o las ventoleras propias de las primeras lunas del año del cempual de los vientos, el sitio ya era el domo vigilante del centro ceremonial principal, ubicado al poniente en el centro de la Diriamba de todos los tiempos en los terrenos donde hoy se ubica la parroquia y el parque central.

De ese domo en la parte más alta (del reloj) partían todas la direcciones hacia los diferentes cacicazgos chorotegas." 

Tomado del libro Caciques y Conquistadores en Diriamba (páginas 31-32) de Hector Octavio Argüello Molina.

El Reloj orienta a los diriambinos - La Prensa, 8 de Mayo del 2005

 

 


Derechos Reservados www.diriamba.info © 2006 - 2011

Web Master: Oscar Baltodano

La reproducción total o parcial, de los contenidos de esta web sin previa

autorización está terminantemente prohibida.

Mejor resolución de pantalla: 1024 x 768 pixels