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La Novena de la Purísima Concepción de María.

 

DIA NOVENO

 

1.- CANTO:

 

2.- ORACIONES INICIALES

(De pie)

Todos:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios Nuestro. En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Todos:

YO CONFIESO ante Dios Todopoderoso y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión; por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los Santos y a vosotros hermanos, que intercedáis por mí ante Dios Nuestro Señor Amén.

 

3.- PETICIÓN:

ESCUCHAD ¡OH TIERNA MADRE!

De tus hijos el clamor,

Te pedimos nos protejas

Con tu Manto Salvador.

Pobre el hombre que no alcanza

Tu divina protección

Y tu nombre no grabado

En su pobre corazón.

 

Para dar luz Inmortal

Siendo Vos alba el día.


Todos:

Sois concebida María sin Pecado Original.

 

4.- ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS:

¡Oh Reina de los ángeles y de los hombres, Purísima Virgen María, la más bella, encantadora y tierna de todas las criaturas hechas por Dios!

En Vos no hubo doblez, ni odio, ni engaño, ni calumnia, ni injusticia de ninguna clase, porque Dios quería a su Madre el ser más perfecto, para que nosotros sus hijos, imitando su manera de vivir, lleguemos a ser como ella.

Te damos gracias, ya que por Vos hemos recobrado la amistad de Dios que perdieron nuestros primeros padres en el Paraíso Terrenal.

Te alabamos porque Dios te escogió para ser su Madre y Madre nuestra.

Bendita seas porque en tu vientre purísimo Dios se hizo hombre para estar muy cerca de nosotros y de nuestros problemas.

Te rogamos Purísima Señora que nos enseñes a conocer verdaderamente a tu Hijo Jesucristo; a profundizar su Palabra que apasiona grandemente a quienes con sinceridad la meditan y la ponen en práctica.

Haz Señora, que cada día de esta Novena, aprendamos a comprender, amar y respetar y amar a nuestro prójimo. Amén

 

5.- CANTO:

 

6.- LECTURA:

(Sentados)

Puebla Número 295.

María es reconocida como modelo extraordinario de la Iglesia en el orden de la fe.

Ella es la creyente en quien resplandece la fe como don, apertura, respuesta y fidelidad. Es la perfecta discípula que se abre a la palabra y se deja penetrar por su dinamismo. Cuando no la comprende y queda sorprendida, no la rechaza o relega; la medita y la guarda Y cuando suena dura a sus oídos, persiste confiadamente en el diálogo de fe con él.

Dios que le habla; así en la escena del hallazgo de Jesús en el templo y en Caná, cuando su hijo rechaza inicialmente su súplica.

Fe que la impulsa a subir al Calvario y asociase a la Cruz, como el único árbol de la vida. Por su fe es la Virgen fiel en quien se cumple la bienaventuranza mayor «Feliz la que ha creído» (Lc. 1, 45).

 

7.- CONSIDERACIÓN

NUESTRA DEVOCIÓN A LA PURÍSIMA VIRGEN MARIA

El ángel Gabriel saludó a María diciéndole «Dios te salve, llena de Gracia».

Su prima Santa Isabel le llamó: «bendita entre todas las mujeres».

Los cristianos en el mundo entero la aclaman como Madre de Dios y Madre de la Iglesia.

Los católicos nicaragüenses también la saludamos y la invocamos con esos títulos, pero sobre todo la invocamos con el nombre de la Inmaculada, la Virgen de Concepción, o más familiarmente: La PURÍSIMA.

Con este título ponemos de relieve que la Virgen María fue preservada de todo pecado en previsión de los méritos de su Hijo Jesús, que quiere decir «El Salvador».

Meditemos sobre el ejemplo que la Virgen nos da y procuremos imitarla.

Ella nos muestra a Jesús y nos pide que lo escuchemos y le obedezcamos. No podemos honrar a la Virgen María y ser sus de votos si no escuchamos la Palabra de Jesús y la ponernos en práctica.

Amamos a María amando a Jesús. Amamos a Jesús amando a nuestros hermanos. Que sea nuestro mejor obsequio a la Purísima hacer algo por los demás, como una muestra de amor a ella.

(También se puede hacer la lectura del segundo día de la novena)

AQUÍ SE HACE LA PETICIÓN

(Un rato de silencio)

 

8.- TRES AVES MARÍAS

Primera Avemaría:

Dios te salve María Santísima, hija de Dios Padre,

Virgen Purísima antes del parto,

alcánzanos Señora la virtud de la fe:

DIOS TE SALVE MARIA... (Cantada).

Segunda Avemaría:

Dios te salve María Santísima, madre de Dios Hijo,

Virgen Purísima en el parto,

alcánzanos Señora la virtud de la esperanza:

DIOS TE SALVE MARIA... (Cantada).

Tercera Avemaría:

Dios te salve María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo,

Virgen Purísima después del parto,

alcánzanos Señora la virtud de la caridad:

DIOS TE SALVE MARIA... (Cantada).

 

9.- OREMOS

(De pie)

Virgen Santísima Madre nuestra, al terminar esta novena quiero renovar mis más vivos sentimientos de amor a vos.

Que mi amor vaya aumentando día a día, hacia ti, hacia Cristo y hacia mis hermanos.

Quiero tenerte todos los días de mi vida muy cerca de mí; que me recuerdes la alegría de vivir, el entusiasmo para amar a Cristo y la sinceridad para unirme a mis hermanos y así unidos formemos una comunidad donde reine el amor y la comprensión que sólo tu Hijo Jesucristo puede dar. Amén.

 

10.- LA JACULATORIA DE ESTE DIA SERÁ:

JESÚS, JOSÉ Y MARÍA OS DOY EL CORAZÓN Y EL ALMA MÍA.

 

11.- CONCLUSIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

¡Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea

pues todo un Dios se recrea

en tan graciosa belleza!

A Ti celestial Princesa,

Virgen Sagrada María,

te ofrezco en este día:

alma, vida y corazón

¡mírame con compasión

no me dejes Madre mía!

 

12.- CANTOS Y ALABADO FINAL

ALABADO FINAL

Alabado sea el Santísimo

Sacramento del Altar

Y María concebida

Sin pecado original. ( 3 veces)

Alabemos a la Reina,

De la corte celestial,

Que es María concebida

Sin pecado original.

Y los Ángeles del cielo

Cantan hoy con alegría

Y nosotros en la tierra,

Alabamos a María.

Démosle al contrario guerra

Cantando con alegría,

¡Viva en los cielos y tierra

La Concepción de María!

Amén, Jesús y María,

San José es mi compañía,

Pues María es mi abogada,

Hasta en la última Agonía.

¿Quién causa tanta alegría?

¡La Concepción de María!

¡Viva la Concepción de María!

¡Viva, viva, viva!


Coro:


Por eso el Cristianismo

Con grata melodía

Repite de María

Su nombre sin cesar.

 

Estrofas:

Cuál un botón de rosa

Qué bello se presenta

Así también se ostenta

María Virginal.


Ella es la más gallarda,

Ella es la más hermosa

Es Reina poderosa

Del coro celestial.


Sus galas juveniles

Son todos los querubes

Y mil doradas nubes

Ornan su pedestal.


De todas las virtudes

Su aureola centellea

Y a sus pies serpentea

El dragón infernal.


Su traje es la pureza,

Su cetro la humildad,

En su alma es la piedad

Imperio celestial.


Coronadla los cielos,

Es el mundo su siervo

Porque es Madre del Verbo

Sin huella criminal.


Con firme complacencia

El hombre toma parte

Con sólo a Ti llamarte

¡Oh Virgen sin igual!


Porque es un gran tesoro

La Virgen más perfecta

La Virgen más selecta,

La Virgen más sin par.


Sus ojos brilladores,

Sus labios purpurinos,

Su talle peregrino

Su aspecto Virginal.


Todo ello, todo indica

Que es Madre y es doncella

Que no hay vestigio en ella

De mancha original.

Por eso hoy exclamamos

También con voz festiva;

¡Viva María, Viva!

¡La Virgen eternal!


Y triste del que necio

Contrario a la razón

La limpia Concepción

Quisiera audaz negar.


SAGRADA REINA DEL CIELO

 

Coro:


Sagrada Reina del Cielo,

Luciente estrella del día.

Dame gracia con que os pueda

Cantar el AVE MARIA

 

Estrofas:


Por la gracia singular,

que del Ángel vino en pos,

Sénos propicia María,

pues eres Madre de Dios.


Cuando el Arcángel Gabriel,

bajó lleno de alegría,

La salutación que dio,

fue Dios te salve María.


Los ángeles en el cielo,

te alaban con eficacia,

Jubilosos te aclamamos:

Señora llena de Gracia.


Yo postrado y reverente,

tu sacro nombre bendigo

Implorando tus mercedes,

porque el Señor es contigo


Más hermosa que la luna,

y más que todos los seres,

Por eso todos decimos:

Señora, Bendita Eres.


Más hermosa que ninguna,

sin duda Tú sola eres,

Porque fuiste la escogida,

entre todas las Mujeres


Con los ángeles del cielo,

te rendimos el tributo,

De cantarte aquí en la tierra:

Señora, Bendito el Fruto.


Cuando el sol nació en oriente,

brillando en eterna luz,

De tu rostro nació el alba

y de tu vientre Jesús.


¡Oh, quién merecer pudiera,

ser tu esclava, dueña mía,

Con un letrero en el pecho,

que diga: Santa María!


Los ángeles en el cielo,

te alaban con dulce voz,

Y nosotros en la tierra digamos:

Madre de Dios.


Hermosa flor de las flores,

gocemos tu intercesión,

Ruega por Nosotros Madre,

por tu limpia Concepción.


Madre tierna y cariñosa,

flor preciosa entre las flores

Tu Misericordia dale,

a los pobres pecadores.


Alta torre de David,

de Jacob escala fuerte

Ruega, Señora, por nos

en la Hora de la Muerte.


Pues, eres Madre de Dios,

la más firme luz y guía,

Digamos todos devotos:

Amén, Jesús y María.